MONSANTO

“Sin país no hay maíz”: México abre las puertas para Monsanto y se encienden las alarmas

El glifosato podría volver a envenenar las tierras.
domingo, 25 de abril de 2021 · 11:27

El juez sexto del distrito en Materia Administrativa, Francisco Javier Rebolledo, concedió a la compañía productora de agroquímicos y biotecnología destinados a la agricultura, Monsanto, la suspensión provisional “para exentarla” del decreto presidencial que busca la eliminación gradual en México del uso del glifosato y del maíz transgénico para 2024.

Por lo tanto, Monsanto podrá utilizar glifosato y mantener los permisos para su importación, lo que representa retroceder en políticas agroecológicas en el marco de la Cumbre Climática, y las críticas no tardaron en llegar al “contaminante” Gobierno del presidente, Andrés Manuel López Obrador, que avala, entre otras, propuestas como la Ley de electricidad no renovable y la forma de explotación de los yacimientos de hidrocarburo que no respetan ni buscan medidas amigables para la naturaleza y ni la población.

En consecuencia, la campaña mexicana “Sin maíz no hay país”, integrada por más de 300 organizaciones campesinas, indígenas, urbanas, de consumidores y ambientalistas, se movilizaron para exigir que se rectifique y cancele el fallo a favor de la filial de Bayer, sobre glifosato y maíz transgénico, que se resolvería de manera definitiva el próximo lunes 26 de abril.

Las organizaciones se manifestaron contra la medida del juez, Francisco Javier Rebolledo.

“Se privilegian los intereses de la corporación y atenta contra los derechos humanos de la población mexicana a un medio ambiente sano, a la salud y a una alimentación adecuada”, gritó la movilización que se manifestó en contra del argumento del juez que señaló el permiso a la compañía transgénica bajo el argumento que indica que, si no se le permite a Monsanto la aplicación de sus productos, “habría un perjuicio social, pues hay riesgo de afectar la producción agroalimentaria, así como la seguridad y soberanía alimentaria” y concluyó su permiso indicando que se “provocaría mayor importación de maíz y sus derivados para satisfacer las necesidades de la población”.

Los protestantes calificaron como falsos los argumentos de Rebolledo y explicaron que los rendimientos de los “cultivos transgénicos tolerantes al glifosato no son significativamente mayores que sus equivalentes no transgénicos”. Además, la tolerancia al glifosato no aumenta el rendimiento de los cultivos, por el contrario, los debilita especialmente ante el cambio climático y los hace más vulnerables a las plagas, que se vuelven más resistentes requiriendo mayores aplicaciones.

El 26 de abril se elimina o ratifica el fallo a favor de Monsanto.

La solución es transitar hacia la agroecología.

La movilización emitió un comunicado subrayando que México es autosuficiente en maíces blancos, así como en los de otros colores, destinados principalmente al consumo humano y al autoconsumo. Por esto exigen que se revea el uso de las sustancias nocivas de Monsanto y se cumpla con la propuesta firmada por el poder legislativo en enero para garantizar una agricultura sin agrotóxicos y sin transgénicos.

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